lunes, 23 de marzo de 2009

EDUCACION ESPECIAL

Educación especial es aquella destinada a alumnos con necesidades educativas especiales debidas a sobredotación intelectual o discapacidades psíquicas, físicas o sensoriales. La educación especial en sentido amplio comprende todas aquellas actuaciones encaminadas a compensar dichas necesidades, ya sea en centros ordinarios o específicos.
Aunque la atención educativa a deficientes sensoriales (generalmente auditivos y visuales) se viene prestando en España desde el s. XVI la adopción legal del término educación especial es reciente viniendo a sustituir a otros aun vigentes en ciertos países de
Hispanoamérica como defectología que tienen evidentes connotaciones negativas.
En los últimos años del siglo XX se ha propuesto en
España y otros países la sustitución del término educación especial por el de necesidades educativas especiales siguiendo las recomendaciones del informe Warnock, publicado en 1978 y difundido a lo largo de la década siguiente. Esta nueva definición supone hacer énfasis en la concepción de la educación básica como un servicio que se presta a la ciudadanía para que alcance sus máximas potencialidades y por tanto en la obligación del sistema de proporcionar apoyos y medios técnicos y humanos para compensar los déficits del alumnado en el acceso a los aprendizajes básicos imprescindibles para afrontar la vida adulta.
Evolución histórica [editar]
En la Antigüedad el rechazo a los niños deficientes estaba generalizado, llegándose incluso al exterminio en
Grecia. Hasta la Revolución Francesa no se plantea, si bien de forma segregada, su educabilidad.
No obstante lo anterior, debemos citar las excepciones de los educadores españoles de sordomudos antes mencionados, así como la creación en
Francia en el siglo XVIII de la escuela para ciegos de Haüy, en la que se educó Louis Braille.
Hasta la Ilustración no existe un tratamiento mínimamente educativo del retraso mental, quedando esta identidad diluida junto a otros trastornos como la locura, la demencia... Las personas con discapacidad intelectual eran apartadas de la sociedad y se les atendía de manera meramente asistencial.
No es hasta el siglo XIX cuando empieza a desarrollarse en Europa la Educación Especial, sobre todo en el caso de los deficientes sensoriales, en los que existían los precedentes antes citados. A lo largo de este siglo autores como Pinel (1745-1826), Esquirol, (1772-1840), Itard (1774-1836) y Seguin (1812-1880) desarrollaron métodos aplicados a las discapacidades que serán luego perfeccionados en el siglo XX por Ovide Décroly y
María Montessori.
Hasta el siglo XX no llegaremos a la concepción contemporánea de la Educación Especial, revisándose dichos tratamientos y superándose aquel tratamiento a las personas diferentes.

Desde 1960 hasta hoy [editar]
Nirje en
Suecia y Bank-Mikkelsen en Dinamarca son los primeros en enunciar el principio de normalización y como aplicación del mismo propugnar la integración del deficiente en el centro ordinario, para atenderlo según sus necesidades.
En 1975 la ONU fórmula la Declaración de derechos de las personas con discapacidad, en la que se cita como derecho fundamental la dignidad de la persona, de lo que se derivarán el resto de los derechos.
En 1978 la Secretaría de Educación del
Reino Unido publica el Informe Warnock. En él se populariza el término NEE, primándose en lugar de EE. Asimismo este informe distingue 3 tipos de integración:
Integración social: se trata de compartir actividades extracurriculares o espacios como el patio. No existe currículum común.
Integración física: se da en los centros ordinarios con aulas de educación especial, o cuando alumnos normales y alumnos con discapacidad comparten algunos servicios del centro. No existe currículum común.
Integración funcional: consiste en compartir total o parcialmente el currículum.
Si bien este informe propone un modelo de integración verdaderamente simple podemos considerarlo la base de la concepción contemporánea de la EE, puesto que por vez primera se enfocan los problemas del alumno no sólo partiendo de sus limitaciones, sino centrándose en la provisión de los recursos y servicios de apoyo necesarios que los compensen para el logro de unas capacidades mínimas iguales para todos los alumnos.
Poco después de la publicación del Informe Warnock se celebró en
Dinamarca la conferencia Una escuela para todos, en la que se hace hincapié en la individualización de los servicios educativos como base para el éxito de la integración. Si hasta entonces la integración se entendía como la adaptación de colectivos más o menos homogéneos a la escuela ordinaria ahora nos encontramos con que las personas con discapacidad –como las normales– no son iguales entre sí sino que tienen necesidades muy distintas que deberán ser evaluadas, y compensadas por el centro educativo haciendo uso de recursos e instrumentos varios. El alumno puede presentar así un continuo de situaciones que generará múltiples tipos de respuesta y diferentes modalidades de escolarización. Llegamos así al concepto de Escuela Inclusiva que acepta a todos los alumnos como básicamente diferentes sean cuales sean sus circunstancias personales y sociales.
Por último la Constitución Europea sienta las bases en sus artículos II-81.1 y II.86 de la actuación de los poderes públicos en la promoción de la no discriminación y de la acción positiva como bases para asegurar la integración social de los individuos.
Todos los países europeos están adaptando la Educación Especial de acuerdo con los principios de normalización, integración e inclusión, y con la concepción de la educación como un servicio prestado a la ciudadanía. Sin embargo existen pequeñas diferencias de matiz que dan lugar a las siguientes tendencias:
Sistemas integrados: procuran la integración en la escuela ordinaria de las personas con discapacidad. Es el modelo de
España, Italia, Reino Unido, Suecia y Dinamarca.
Sistemas separados: pretenden el desarrollo del campo de la EE, como un subsistema lo más específico posible, adaptándose al máximo a las características de los distintos tipos de déficit. Es el sistema de
Alemania, Bélgica, Holanda o Luxemburgo.
Sistemas mixtos: se pretende la integración en el marco de la escuela ordinaria y de la especial a tiempo parcial. Es el modelo de
Francia, Portugal e Irlanda.
A pesar de estos matices pueden observarse unas pautas comunes de actuación:
Aplicación del principio de normalización.
La integración es el objetivo final de todos los sistemas educativos europeos.
No se excluye de la educación a ningún individuo.
Integración o incorporación de la Educación Especial en la Educación Primaria o básica.
Existencia de equipos multidisciplinares y medios técnicos de apoyo a la integración.

No hay comentarios:

Publicar un comentario